domingo, octubre 15, 2006

SHHH!!!



Siempre detesté el prusiano crepitar de tus pasos por la galería. Punzantes, prolijos y perfectos.
Hoy no escucho nada.
Todo es vacío.
Afonía.
Mutismo.

Todo es silencio

sábado, octubre 14, 2006

100% ARGIE...

Ni el dulce de leche, ni la birome, ni el tango ni el colectivo, son tan representativos como nuestro Héroe: RAFAEL DI ZEO.












Acosado. Di Zeo demuestra una vez más su inocencia.

















Laburando. Dando la vida por los colores.

CHE, FUERA DE JODA...¿Y SI ES?

¿Se imaginan qué quilombo se arma si la Holgado resulta ser la hija del Primer Trabajador?
¿Qué opinión tendrán Isabelita y los beneficiarios de la herencia (incalculable, por cierto)?












Papi y la Nena

viernes, octubre 13, 2006

GARGAJITO



















Juan, para los amigos.


"Quien tome merca con un billete, no sólo deberá sentir tronar el escarmiento, sino que es un estúpido y un inverbe". Perón, Juan Domingo; "Aforismos desde Puerta de Hierro", Madrid, 1971. Reedición de Bonasso Editorial ("Lopecito fue el culpable de todo. El viejo es el Viejo".) Primavera Kirchnerista, Río Gallegos, 2006/20...

PASTILLAS CELESTES


Francisco Bochatón.

Pensando sólo en vos
me siento solo
mi vela se apagó
voy a servirme vino
pastillas celestes
no sé qué escribir
me siento solo
cómo calla el ángel de mi alma
cómo grita la serpiente de mi mente
tus cosas están quietas
siempre solo
me afecta todo un poco
se me acabó el vino
la tormenta que imagino es gris
y se lleva todo
pasa por la puerta y te arrastra a vos
me perturbó esta canción
hace dos horas que estoy llorando
voy a llamar

sábado, octubre 07, 2006

AMIGOS AND FRIENDS


Nobleza obliga. Como no tengo un sitio destinado a otros sitios, directamente lo posteo.

Tenemos al "nostálgico-humano" de ¿Qué pasa por la calle?

Al Holden Caufield del Cazador oculto

A la limadura radial de Hoy no se fía

A los certeros disparos de Crudos

A la jodedora actitud de Escritos volátiles

A la sordidez del Lobo estepario

A la mirada única de Soy Curiosa

A la destreza de Cada muerte de obispo

A la mística de Radio Estación Sur

Al torrente hormonal de Síndrome de nido vacío

A la rabia de Un alivio

Al vuelo lisérgico de Liniers

Recomiendo fervientemente el sitio de la artista Renata Palubinskas, que es de puta madre.

FRASES PERIODÍSTICAS PELOTUDAS

NECESITAMOS TU COLABORACIÓN PARA ARMAR EL PRIMER COMPENDIO DE FRASES/VICIOS DE NUESTRO AMADO PERIODISMO...SERÁN PUBLICADAS.
JACK LO PROMETE

"Vuelvo a repetir"
"El mundo-Boca/River/Aldosivi/"
"Digo, reitero"
"Me parece que..."
"Está cortado el tránsito y la policía NO HACE NADA"...a continuación...
"Una violenta represión policial"
"Esto es un llamado a nuestras autoridades"
"La justicia lenta de nuestro país"
"Los chicos de la calle"
"Buen partido, ¿no?"
"Lo cierto es..."
"El saldo es de 40 muertos"
"Fue un crimen a sangre fría"
"El citado nosocomio"
"No sin esfuerzo"
"Marcado interés"
"Abigarrada multitud"
"Dantesco incendio"
"Los agentes del orden"
"No apto para cardíacos"
"Nutrido intercambio de disparos"
"Frondoso prontuario"
"Paciente investigación"
"Concienzudo análisis"
"Pertinaz llovizna"
"Violenta colisión"
"Insospechadas derivaciones"
"Breve, pero emotiva ceremonia"
"Apretada síntesis"
"Categórica derrota "
"Desenlace fatal"
"Rauda marcha"
"Tensa calma"
"Digno de mayores elogios"
"Hizo caso omiso"
"Palomitas blancas"
"Colombianización del país"
"En Brasil no hay clase media"
"El milagro chileno/alemán/japonés"
"La garra charrúa"
"La enjundia guaraní"
"Una medida que tuvo alto acatamiento"
"Se salvó milagrosamente"
"Una muerte absurda"
"El tiempo es tirano"
"El país cafetero/azteca/oriental"
"El ritmo carioca"
"Un raid delictivo"
"Síndrome de Estocolmo"
"Un aplauso cerrado"
"Se despidió a lo grande"
"El joven transgresor"
"La diva"
"En el marco de..."
"Un tema tabú"
"Una fuga cinematográfica"
"Digna de Hollywood"
"Un tema que preocupa a todos"
"Un debate pendiente"
"Un final reñido"
"Resultado abierto"
"Setentista"
"Años de plomo"
"Nuevo cine argentino"
"Desbaratan banda"
"La misteriosa desaparición"
"Los malvivientes fueron apresados luego de un intenso tiroteo"
"Tenemos que lamentar otra muerte inocente"
..."fue trasladado al nosocomio, en donde le detectaron politraumatismo de craneo"






PD: Nada que ver con la consigna, pero una de las mejores e ingeniosas frases periodísticas, se la debo al gorilazo de Pablo Sirvén. En una ocasion, escribió una nota en Noticias donde caracterizaba a un conductor pedorro, de un programa pedorro típico de verano (ver nabo de fotografía), mateykístico, de tener un "preocupante alto perfil" debido a su insoportable carácter. Fenomenal. Clap clap clap.












Matías Santoianni. Profesión: Pelotudo.




viernes, octubre 06, 2006

ES DE QUESO ROQUEFORT?

No voy a despertar en el mundo real
No voy a regresar…jamás
El mundo es un lugar azul
El mundo es un lugar sin luz
-el sol es verdad-.

No voy a caminar en tu sombra
y no te voy a ir a buscar
el mundo gira desde ayer (en mi cabeza)
el mundo es como una pared
-el sol es de verdad-.

El mundo es un lugar normal
no voy a regresar, al mundo real
no voy a despertar…jamás
El mundo es un lugar azul
El mundo es un lugar sin luz
-el sol es verdad-.

El mundo es una estrella
y no es un plato volador
el sol es una nave
y no es de queso roquefort
-el sol es de verdad-.

"El sol", Bicicletas, "Deslízate naranja", 2003.

NO SABÉS LO QUE FUE...

No sabés lo que fue. Increíble. Tipo dos y media de la mañana, estaba recostado en la sala de médicos, mitad dormido, mitad de cigarro colgando de la boca. Tenía las patas cruzadas, con los pies apoyados en la mesita. Al rato, viene Margarita y me dice: “Venga rápido doctor. Hay una chica con problemas”. Esta última palabra me generó más interrogantes, entre el humo del tabaco y el sopor de las 48 horas de guardia seguidas que hago por unos pocos pesos. Cuando me levanté, recordé que me deben 3 meses. Y que no estoy contratado. Pero eso lo dejo para otra día.
La ví sentada en la camilla, pálida, ojos saltones, brazos rígidos, espalda tieza. Me acerco. “Madrecita, ¿qué le trae por acá?”. “No me siento bien, doctor”, sentenció inmutable, con la mirada perdida, enfocando algún punto de fuga desconocido. “Aguantame un cachito mi china, que ya regreso”. Le pregunté a Margarita los datos de la paciente. “Se llama Marta Kislowski. Tiene 27 años y parece que tiene epilespsia. Es de por acá cerca, de El Palomar. Por lo menos me dijo eso”. Volví a la sala de guardia. Comencé a revisarla. De pronto, mientras le miraba las pulpilas, empezó a temblar. Cada minuto se ponía más tensa. Le hablaba. “¿Me escuchás Marta?”. Nada. Parecía entrar en trance. Sacudía el cuello en forma centrífuga. Los ojos se le volvieron completamente blancos. Pedí ayuda de inmediato. Llegó Tato Laguniak con Margarita. No la podíamos sostener. Balbuceaba sonidos guturales con un timbre de voz muy grave, gravísimo, como si fuera un tipo. “¿Qué carajo pasa?”, preguntó Marlene, la chica de admisión, que se asomó por la puerta vaivén algo incrédula. “¿Y qué te parece?”, disparó Tato, con la amabilidad característica de los polacos.
El asunto es que la flaca, empezó a golpearse la espalda contra la camilla y a levantarse de inmediato. Como si rebotara. Como si hiciese abdominales. Le dimos tres tranquilizantes para voltear una manada de rinocerontes, más o menos. Nada, che. Pasaron tres, cinco, ocho minutos, no sé. Cayeron 2 médicos más que estaban de guardia en neo y obstetricia. El pajero de Willy filmaba con el celular. Marlene me llamó “urgente doc, urgente”. Dejé el mando a los otros. Le di una patada al vaivén al estilo cowboy. Me esperaba una vieja de 65 años aprox. Resultó ser la abuela de la chica. “Mire dotor, la nena tiene un problemita, ¿sabe?”. Me quedé mirándola esperando el remate de la frase, ya que su afirmación era, por lo menos, bastante obvia. “Está poseída. Es culpa de esos umbanda con lo que anda”. No sé qué cara debo haber puesto. Pero no supe qué decir. A los 30 segundos de mi silencio me preguntó si podía llamar al padre Basilio, un cura polaco redentorista muy conocido en El Palomar por su “espiritualidad”. Le dije que sí sin pensar realmente en lo que estaba haciendo.
Volví a ingresar a sala. El cuadro no había cambiado, más bien se mantenía o empeoraba. Me dicen que le dieron otra pastenaca y que parecía que le daba más fuerzas todavía. En esos momentos, Roberto baja de la ambulancia a un accidentado en moto, con fractura expuesta de fémur y el cuello hecho polvo, según sus palabras. Pido ayuda. De una lo mandan al quirófano. Bajan semidormidos los traumatólogos. El tipo estaba inconciente y sangraba por todos lados. Entra el padre Basilio a paso firme y me encara con autoridad papal: “Doctorr, necesito el parrte médico de la yica Kislowski”. “Mire padre, esta muchacha no tiene nada. No encuadra con ninguna patología médica. Lo único que me dijo es que tiene epilepsia, pero no posee esas características. Ahora, la abuela me dijo que estaba poseída”, mientras se me escapaba pícara, una sonrisa. No le gustó nada al cura. “Esto es serrio doctor. No es para hacerr chistes”. Bajé la vista, como cuando era chico y los salesianos me tenían cagando. De pronto, la piba empezó a increpar a Basilio. “Aaaarrrghhhhhhhh. No podrás conmigo!!!!…Ñaajñajajajñajñaj”. Quedé estupefacto. Esa risa era como las de las películas de terror. Demoníaca. Su cuerpo se contorsionaba a cada instante con una fortaleza inusitada. Sacudía la cabeza, bramaba como una animal salvaje. Mientras tanto, el padre Basilio rezaba una oración en polaco con los ojos cerrados, y la apuntaba sin cesar con un crucifijo de bronce. “¡Vete de aquí Satán! ¡Abandona este cuerrpo por el amorr de Dios! Lleva tu crrueldá a otra parrte!”. En la mano izquierda sostenía una pequeña Biblia encuadernada de cartón negro. Yo simplemente asistía el espectáculo junto a mis compañeros, a unos 2 metros de la acción verdadera. Marta bramaba. Gemía. Vociferaba improperios en polaco, según me apuntó Tito, hijo de inmigrantes de la ciudad de Lodz. La voz era estridente, cambiante. De grave a hiperaguda, de hiperaguda a estomacal, visceral. Willy filmaba sin parar. Retomo por un segundo la lucidez y veo que somos más de 10 los plateístas. El chabón que se dio el palo en la moto, quedó desmayado por la pichicata que le dieron para que no joda. El cura seguía con la arenga, impregnada de su acento: “Vete, vete, veteeee!!!! No erres fuerrrte parra enfrrentarrme!!!”. De pronto, la muchacha golpeó su cabeza contra la pared. Una y otra vez. Impresionaba de verdad. Con una habilidad asombrosa, Basilio apoyó la Biblia en la camilla y extrajo de su bolsillo derecho, un hisopo de metal. Lo sacudía hacia la endemoniada a ritmo preciso y certero, arrojándole agua bendita. Marta vomitaba ua especie de espuma blanca, de olor insoportable. No, no, verde no era. No me rompas las pelotas. No seas pelotudo. Basilio siguió rezando en polaco. De pronto, la mujer se derrumbó. Y te juro por lo que más quieras, que se suspendió en el aire, levitó. No sé si fueron tres segundos, cinco o veinte. Pero te aseguro que así fue. Hay testigos, no te voy a embromar con eso. Después quedó como si le hubiera pegado una trompada Tyson. Quedó así. El cura se agarraba la cabeza. “Estoy agotado. Me duele mucho la cabeza”. Se retiró así nomás, maltrecho y sudado. La abuela se me acercó y me dijo que no me preocupe, que se la llevaba a su casa. “Hace como dos años que le viene el Demonio, dotor, y Don Basilio, que Dios lo bendiga, siempre nos ayuda, porque nos conoce de hace tiempo”. La chica se despertó como si nada. Se puso de pie y le preguntó a la abuela si se podían ir. Como médicamente estaba perfecta, no me opuse. Se fueron enseguidita.
Yo sé que para muchos parece una broma de mal gusto. La calma fue reinando de a poco. Los curiosos volvieron a su lugar de trabajo, aunque todos comentaban lo sucedido. Los más creyentes, aterrados. Nosotros, nos reíamos nerviosamente. El director me mandó a llamar para que le cuente esto, y así hice. Se cagaba de risa el tipo. Me dijo que le pasó varias veces cuando era pendejo y se ganaba la vida en las guardias de emergencias. Que hay gente para todo, que están re locos, que las sectas no sé cuanto…
Volví a la sala. Estaba el pajero de Willy con su Nokia a todo culo, mirándome con una cara de espanto bárbara. “Boludo, no grabó nada, me quiero matar”. Los días pasaron y la gran mayoría de mis colegas, muy científicistas y racionales ellos, no pararon de cargarme y sacarme el cuero. “Mirá ahí viene Linda Blair”. “No gires mucho el cuello en 360 que te complica las cervicales”. Me chupa un huevo. Por eso te llamé. Para contarte. Si vos me creés. ¿O no?

miércoles, octubre 04, 2006

martes, octubre 03, 2006

CON PERMISO


Debo confesarle que anduve merodeando por su casa. Sí, ante todo, las más de las sinceras disculpas por el atrevimiento. Sepa comprender. Lo estuve esperando. Tenía un montón de preguntas para hacerle. De verdad. En cualquier caso, le paso a contar lo que hice. Si es que me lo permite, desde luego. ¿Sí? Bueno, arranquemos entonces.
A eso de las 2 de la tarde llegué a San Ignacio, luego de una horita y media en el Horianski, que se detuvo en Santa Ana a cargar combustible. Lo pongo al día: hay escasez de gasoil, por una supuesta e inminente crisis energética que el gobierno de Kirchner, según apuntan desde la oposición, no tiene ni la menor idea de cómo manejar. Ahhh, no le importa. Disculpe la digresión. No quiero aburrirlo. Está bien. Como decía, llegué con un poco de demora. Para que sepa, los tiempos han cambiado. A mitad de camino subió un hombre con camisa blancuzca (el blanco puro no existe, todo se mancha de naranja), que se puso a hablar en guaraní por un moderno celular. ¿No sabe qué es un celular? Es un teléfono portátil, muy pequeño. Todos tienen hoy en día. Retomemos. Relativamente hacía algo de calor y estaba nublado. A lo lejos se podía percibir el susurro de la tormenta que vendría, según el meteorólogo de Canal 12, que dicho sea de paso tiene una puntería infalible. Bueno, lo del canal se lo explico otro día, es algo más complicado. Calzaba unas ojotas blancas, que en seguida se tiñeron de colorado, como todo por acá. Si, ya sé que lo sabe bien lungo. Shorcito deportivo y musculosa. Termolar cargado de jugo con mucho hielo. Yerba, vaso de vidrio y bombilla correspondiente. Me senté en una placita y me armé el tereré. Seguí. Orgulloso pagué mi entrada a la misión jesuítica San Ignacio Miní, por el módico valor de 3 pesos, ya que soy residente de la provincia. Usted ya la conoce, qué le puedo contar. Que desde 1984 es patrimonio cultural de la Humanidad. Que es impactante. Nada, en fin, que no haya visto. 1903. Estaba todo recubierto por la voraz selva de entonces, reducida a hoy a pinares artificiales para fabricar celulosa. Sacó fotos junto a Lugones. Allá por los 40´ fue despejado todo el lugar, para que se pueda apreciar bien la magna obra, abandonada a su destino. Botín de guerra de los imperios coloniales, presa de bandeirantes y mamelucos, blanco del Vaticano, trincheras paraguayas. Un poco de todo eso fue. Bueno, sigo. Kilómetro y medio después está su casa. Hay que caminar hasta el arco de gendarmería nacional, doblar a la derecha y meterle hasta el fondo. Después de una curvita leve, aparece. Está muy bien, la lleva al día. Primero recorrí el sendero de bambú, donde apenas pasa el sol, la tierra está húmeda y se siente una brisa en la piel que parece atrapada entre las cañas. A mitad de camino, levantaron una réplica de su primera casa, la de madera, la que se prendió fuego. Lo hicieron para una película, que creo no haber visto nunca, y eso que en eso no fallo. Entré. Estaba todo en su lugar, como me habían dicho. La Remington portátil, el bastón, los tatús embalsamados, la piel de yarará extendida a lo largo de la pared (¿mide dos metros o estoy loco?), el aljibe, la pequeña cama, la pileta. Le comento que agregaron una historieta del gran Alberto Breccia, un enorme dibujante argentino, quien ilustró para la revista El Porteño “La gallina degollada”, el cuento más espeluznante que haya leído jamás. Lo confieso. No quería llegar a revelarle esa debilidad, tan mía. “El almohadón de plumas” me hizo temblar también. No tiene nada que envidiarle a sus maestros, como Kipling, Poe y Maupassant. De verdad se lo digo. No, no. No es mentira. Para chupar traseros están los críticos. Hay crónicas suyas de La Nación y Crítica. Fotos por doquier. Se lo ve armando el bote donde pasaba horas navegando en la tensa clama del Río Paraná, como agricultor, como carpintero, como químico-fabricante-de-insecticidas-y-suero-antiofídico. Con sus hijos. Sus mujeres. Y sepa lo siguiente: no fue ningún tonto al elegir semejante vista al río. 185 hectáreas de predio, ahora en poder de la Gendarmería. ¿No lo sabía? Después le explico. Sepa que me conmueve su vida, sus avatares. Su vida signada por la absoluta tragedia. Su padre diplomático muerto accidentalmente cuando bajaba de un barco, por un disparo infame de escopeta, cuando usted apenas tenía días de vida. El suicidio en su propia cara de la posterior pareja de su madre. La muerte de su amigo, que le había pedido que le enseñe a disparar un arma de fuego, y ese tiro que se escapó. Sus tertulias con el grupo Boedo. La amistad con el ecléctico Lugones. El impacto que le causó esta hermosa tierra de Misiones allá por 1903. La locura de vivir en el ascetismo, en terrenos inhóspitos, viviendo de la caza y la pesca. Aislado. Incumpliendo permanentemente en su cargo de Juez de Paz. Los desplantes de sus mujeres. El cáncer de próstata. El Hospital de Clínicas. El veneno. Hijos suicidados, jóvenes. La esposa que ingiere el insecticida elaborado con sus propias manos. La agonía de 8 días. El dolor. Su segunda mujer, de 20 años, amiga de su hija. Ella fue la que donó las propiedades al Estado, por la falta de decendencia.
No quería despedirme sin saludarlo. Y que mucho de lo que escribió me estremece al día de hoy. Adiós “loco” Quiroga, hasta que nos tape para siempre la selva.

jueves, septiembre 28, 2006

BELLEZA

Vaya uno a saber qué es la belleza. Podría enumerar y clasificar –por ende, encorsetar- arbitrariamente algunas características sobre lo que considero bello. No lo voy a hacer. Nada más me remitiré a dos mujeres bellísimas. No diré una palabra para rellenar. Una es actriz. La otra, como diría Ney Matogrosso, “artista”. La primera me maravilló en esa película hermosa, desoladora, triste y alegre a la vez, llamada “Lost in traslation”.La segunda me conmueve desde sus delicadas melodías, la letanía de su voz, su postura estética y varias cosas más. Eso es belleza. Scarlett Johannson y Rosario Bléfari-de ellas se trata-, son belleza.

martes, septiembre 26, 2006

CUÁL ES TU ROCK???




¿Cual es tu rock?
Los Látigos.





Quiero saber
cual es tu rock?
salir en tv, vestirte muy mal y peinarte peor
quiero saber
cual es tu rock?

porque te enojas
cuando cantas canciones de amor
nos obligan a verte
nos obligan a oír tu voz
en la maratón de la única estación
de rock ( a veces dice "en la rock & pop" )
y ese es tu rock?

Eso no es rock
mis libros son rock!
mis discos son rock!
y mi banda es de rock!
quiero saber cual es tu rock?
ser dueño de un jet
una mansión y un auto veloz
nos obligan a verte
nos obligan a oír tu voz
en la maratón de la única estación
de rock

jueves, septiembre 21, 2006

YO SOY CARLOS KREIMER...


Uno puede acordar o no con el constructivismo estructuralista del amigo Pierre, pero admitamos que su aporte es valioso...
No tengo nada contra el rugby como deporte, pero ha dado la puta casualidad que la mayoría de la gente que he conocido y lo practica, es simplemente deleznable, pelotuda, careta, elitista, fascista, y varios etcéteras más...

“El rugby, que acumula las características populares del juego de balón (o de pelota) y del combate al poner en juego el cuerpo mismo y al autorizar una expresión de la violencia física y un uso inmediato de las cualidades físicas “naturales” (fuerza, rapidez), se encuentra afinidad con las disposiciones más típicamente populares, culto de la virilidad y gusto por la pelea, dureza en el “contacto” y resistencia a la fatiga y al dolor, sentido de la solidaridad (“los compañeros”) y de la fiesta (“tercer tiempo”), etc. Lo que no impide que pueda ser objeto, sobre todo por parte de los miembros de (…) las clases dominantes (…) de una inversión estético-ética que a veces lleva incluso a la práctica: la búsqueda del endurecimiento, el culto de las virtudes viriles, mezclado algunas veces con un esteticismo de la violencia y del combate cuerpo a cuerpo, conducen a hacer aflorar (…) la docilidad de la fuerza bruta y sumisa (los “buenos chicos”), la fuerza popular en su forma aceptada (abnegación, “entrega al colectivo”), etc.”.
BOURDIEU, PIERRE; "La distinción. Criterios y bases sociales del gusto"; Taurus, Madrid, 1988, página 210.

miércoles, septiembre 13, 2006

TE ESCUPO PORQUE ME LA BANCO


Escupimos líneas, párrafos y textos. Lo hacemos lento o rápido.
Se escupe porque hay prisa, hay ganas de escupir.
Se escupe porque es la única manera en que nos salen las cosas que llevamos dentro.
Se escupe porque hay odio hacia el contrincante, al que le queremos juntar las cejas con nuestro certero gargajo. También se escupe por amor.
Se escupe porque queremos provocar, desafiar, prepotear al otro a que vaya afuera, a la calle, donde lo cagamos a trompadas.
Se escupe para que el otro no tenga tiempo de reaccionar, para nublarle la vista, desorientarlo, desguarnecerlo.
Se escupe porque hay opresión en el tórax. Hacerlo implica alivio. Sacarse un peso de encima.
Se escupe porque en la previa el pecho nos avisa con estertores que llegó la hora.
Se escupe en cualquier momento, por sorpresa.
Se escupe para ser inoportuno, desubicado.
Se escupe porque tropezamos, derivamos, nos caemos, atropellamos.
Se escupe porque hay tensión permanente. Fricción.
Se escupe porque queremos formar parte del asunto, por cabezaduras, caprichosos, atolondrados y torpes.
Se escupe nicotina, saliva, mocos, pulmones tísicos, bacilos, alvéolos y sangre.
Se escupe sin pensar, a tientas.
Se escupe con las vísceras, con las pelotas o los ovarios.
Se escupe agrediendo. El garzo funciona como extensión de nuestras extremidades.
Se escupe porque no importan los convencionalismos, la formalidad.
Se escupe porque nos hacemos cargo de lo que viene.
Se escupe porque nos gusta.
Se escupe porque sí.
Se escupe aunque duela, nos lastime y haga sangrar.
Escupimos porque estamos seguros, porque confiamos en nuestra suerte.
Y porque nos sobra el coraje.

martes, septiembre 12, 2006

lunes, septiembre 11, 2006

Legalización de las drogas: Entre la hipocresía, el snobismo y la imbecilidad (políticamente correcta)







I

Alguna vez presencié una escena que hasta el día de hoy me provoca una sonrisa. Reunión etílica, charlas estériles, ceniceros rebosantes. De repente, uno de los “comensales” arma un porro, lo enciende, y generosamente, empieza el convite. No importa si se/nos prendieron/imos. Sólo recuerdo a un individuo rechazando de plano tan dadivosa ofrenda, con el endoso: “No, gracias, drogas políticamente correctas, no, no…”.

II

Para sectores de la clase media urbana, progre y universitaria, ¿hay algo que sea menos políticamente correcto que hablar sobre la legalización de la marihuana? Probablemente si no se trata de un grupete de santurrones, uno corre el riesgo de quedar como un fascista o simplemente como un pelotudo, a secas, si se anima a levantar voces en contra.

III

Existe una enorme cuota de caretaje, de querer quedar bien, de temer mear afuera del tarro. Tomo el caso de la marihuana porque es paradigmático. Pero generalmente se habla de legalizar las drogas con una liviandad que asusta. Una linealidad analítica que recorta, que parcializa, que es clasista, que individualiza hasta atomizar.

IV

Otra cosa es la despenalización. Es un disparate que cualquier persona se vea sometida a una causa, a una detención, a un proceso o lo que fuere, por el simple hecho de poseer sustancias para satisfacción personal. Sencillamente constituye un avasallamiento a las libertades individuales, y punto. Tema finalizado.

V

Las campañas pro falopa confunden todo. Se enarbola la bandera de la libertad. De disponer libremente de un cuerpo, de un cerebro destinado a la limadura. Hasta ahí vamos bárbaro. Al Don Pirulero, cada cual atiende su juego. Ahora, se presentan estadísticas o trabajos médicos-científicos, por lo menos dudosos. Se plantean teorías de la conspiración de la CIA, el Departamento de Estado, o de logias masónicas, como son los tristes argumentos de ese personaje ya nada pintoresco llamado Fidel Nadal.


VI

Argentina no es ni Suiza, Noruega, Holanda, Dinamarca ni Suecia. Tiene algunas diferencias, en lo que a radiografía socioeconómica y cultural se refiere. Más de un tercio de la población sumido en la pobreza, el hambre, el empleo precario. La brecha entre ricos y pobres cada vez más amplia. La inflación que pulveriza el poder de compra de los sectores de menores ingresos. Estratos sociales completos desintegrados del corpus societario, compartimentados, arrojados a un infierno cotidiano incomparable.

VII

Si de elegir se trata en materia drogas, que es lo que nos convoca (no hablemos de otras “decisiones”), ¿quién está en condiciones de hacerlo? ¿Los millones de pibes hambreados, expulsados a patadas en el culo de la sociedad, víctimas de la mafias de poca monta y no tanto, de los policías, de los punteros, de narcuchos, de pezzzuttis y de fiolos? ¿Los guachos mano de obra barata de la delincuencia urbana, merodeadores de institutos y calabozos, con cerebros hecho gelatina, subaltimentados, expuestos permanentemente a la muerte?

VIII

Muchos son los pibes que se están matando día a día con el paco, en cuestión de meses, de días, de horas. Muchos son los que cada día te afanan y te liquidan por 20 pesos para un papel. Muchos son los que están condenados en vida, o a la muerte en vida. Ellos no pueden elegir si comen o no carne roja, con o sin sal, con o sin colesterol, con o sin azúcar, con o sin aditivos. Ni siquiera si pueden elegir si comen o no.

IX

¿Libertad para quiénes? ¿Hay una libertad para algunos más privilegiados? ¿Existe alguna proclama en nombre de la libertad (supuestamente progresista o de izquierda) más mezquina, burguesa y egoísta que la legalización de las drogas? ¿No es por lo menos una falta de respeto que haya grupúsculos apologistas que ante este panorama, encima aboguen por las libertades de los otros, como si se tratase de un partidito de fútbol?

XX

Se trata nada más ni nada menos que de la vida o la muerte de personas indefensas. En definitiva, disfrazado de un progresismo políticamente correcto con halos de trasgresión (¡¡¡Qué palabra de mierda!!!), se incurre en consignas reaccionarias con una visión distorsionada de la realidad, por imbecilidad, por egoísmo clasista, o simplemente por desinterés en el Otro (sí, con mayúscula, bien antropológico).

XI

No hay nada peor que alguien hable en nombre de la libertad de los Otros (los negros, los desclasados, los supranumerarios, los nuevos lúmpenes), y menos que lo hagan supuestos progresistas, incrustados en sus cómodos sillones, bajo techo, sentaditos al lado de la estufa, con la panza llena.

jueves, septiembre 07, 2006

CONTRA EL ROCK CHABÓN

Columna del amigo Esteban Rodríguez (ver PD) que citamos, por supuesto, sin su consentimiento.


Entre la elegancia del pop y el rock chabón.




“esa impostura barata es sólo pose e imitación / sáquense caretas / cállense profetas /
oigan un cometa gritar: arrogante rock”
Babasónicos, en “Luces”.


“atrévete/ atrévete a lo poco claro / atrévete a querer lo raro / atrévete / atrévete a surcar el caos / (…)
La música no tiene moral / la música no tiene mensaje para dar.”
Babasónicos en “fan de scorpions”.



Por más que cada banda de rock viva la música, su música, como un punto de partida a partir del cual está todo por inventarse, lo cierto es que demasiada agua corrió por debajo del puente. El rock difícilmente se encuentre en el grado cero de la historia.

Simplificando, y sin animo de trazar una síntesis genealógica del rock nacional o mejor dicho del “rock argentino”, como le gusta aclarar a Charly García, puede decirse que hay dos grandes tradiciones en el rock local. Una, que se inaugura con Manal y Moris y la otra con los Gatos y Lito Nebia. Si la primera se prolonga con Pappo hasta dar con Patricio Rey y los Redonditos de Ricota, la segunda, a su vez, se bifurca sobre las figuras de García y Luís Alberto Spinetta. Al menos esa es la tesis que sostiene Fito Paez en una entrevista para la revista Inrockuptibles. Según Fito, si se escucha bien, estas dos últimas trayectorias se hacen cargo a su vez de las dos tradiciones que hay en el tango. Si detrás de García se puede escuchar todavía a Salgán o Discépolo, detrás del Flaco está la poética de Homero Expósito.[1]

Pero allí no se detienen los linajes, cada uno de estos surcos marca nuestros días, pero después de tanto cruzar o patinar en el lugar, algunos de ellos comienzan a desdibujarse hasta desapercibir la trayectoria que lo trajo hasta aquí, y cuando eso sucede la soberbia se transformará en capricho y el desafío en competencia.

Estoy pensando en esas dos corrientes que tienen sus caras más visibles, respectivamente, por una lado, en bandas como Bersuit Vergarabat o Los Piojos, Don Lunfardo o Jóvenes pordioseros, Callejeros; Jóvenes pordioseros o La 25, y por el otro en grupos como Babasónicos, La Portuaria, Juana la Loca. Si la primera da cuenta de la tradición más bullanguera, que alguna vez cultivaron, por ejemplo, bandas como Sumo, Divididos o Don Cornelio; las otras, dan cuenta de la tradición elegante del pop, que tiene a Virus como uno de sus referentes más importantes, pero también a Daniel Melero o Gustavo Cerati. No estoy diciendo que Bersuit sea el Sumo de los 90 (¡ojalá!), pero sí quiero sugerir que Babasónicos, aunque también Adicta, Entre Ríos, Miranda, Capri o los Nerd Kids, vuelven sobre la elegancia, la sensualidad y el juego que los hermanos Moura o Miguel Abuelo le reclamaron alguna vez al rock, y en muchos casos lo hacen sin perder la crudeza que caracteriza también al rock, como es el caso de Francisco Bochatón.

Dos corrientes decimos, reconocidas generalmente por sus detractores como el “rock chabón” y el “pop frívolo”.

La sensualidad del pop hoy en día contrasta y de alguna manera es la respuesta al endurecimiento del carácter modelado durante la década anterior. Si había que hacer frente al menemismo, con todo lo que eso significaba, el rock era percibido o experimentado como una de las expresiones más intimas, que mejor se amoldaba, no solo para manifestar y canalizar el descontento sino sobre todo para traducir el derrotero de una generación “desangelada”, una generación que no daba pie con bola, que no podía hacerse demasiadas expectativas de nada. Pero después de tanto “rodar”, había que comenzar a aflojarse un poco, a relajarse, volverse más liviano, acaso para contagiarse de otra energía. Porque el rock no sólo es necesidad, la expresión del dolor, sino también la manifestación del deseo, un juego de seducción.

Que conste, dicho sea de paso, que no estamos postulando ninguna linealidad entre estas corrientes. Las dos convivieron durante la década del 90, pero si el pop tiene más espacio hoy en día se debe no tanto a que hayan reculado las otras (¡al contrario, hoy el rock chabón vende más que nunca!) cuanto a la necesidad de la juventud, o al menos un sector de ella, de impregnarse de otras sensibilidades.

Pero no se trata de un tema nuevo, los que primeros advirtieron esto fueron los mismos sectores populares que encontraron en la cumbia, o mejor dicho en la alternancia entre la cumbia y los Redondos o la cumbia y La Renga, la posibilidad de expresar los humores diferentes y contradictorios, aunque no por eso excluyentes, para sobrevivir a un cotidiano que se vuelve implacable e impredecible.

Sin embargo, la fiesta del rock elegante va a contrapelo de las concentraciones del rock chabón. Si una es femenina o ambigua, la otra, machista y futbolera. Si una tiende a subrayar la diferencia, la otra buscará resaltar las identidades, sea a través de la arenga, la misma ovación, la misma transpiración de la remera que terminarán revoleando, el mismo estandarte. Si una es histérica, la otra será demagógica, canta lo que todos quieren oír. Si una es exquisita, la otra destila obviedad. Si una es pagana, la otra normal, se vuelve previsible. Es que el rock chabón es un conjunto de lugares comunes, frases hechas en gran parte salidas del periodismo progre de la argentina de los ‘90 que encuentra entre los músicos y el público “chabón”, universitario o barrial, sus mejores y más fieles seguidores.

El rock chabón encontró en el periodismo el formato para escribir canciones. Compone temas como los periodistas escriben las noticias. Algo que se puede corroborar fácilmente en la alianza Cordera-Lanata. Por su puesto que el rock chabón no será siempre el mismo chabonismo. Si algunos son cultores de la ironía, otros tenderán a la indignación constante. Pero en cualquiera de los dos casos, uno a través de la festejada risa piola, y otra a través de la cómplice queja ingenua, hacen rock desde el periodismo, comentando la realidad desde la superficialidad, desde la tapa de los diarios.

En ese sentido, el rock chabón supone, por un lado, una gran subestimación del público que lo sigue y por el otro, echa por la borda todo lo que habían construido pacientemente grupos como los Redonditos de Ricota o más frenéticamente Sumo, pero también se desentiende de la otra tradición del rock argentino: la que se inauguraba con Spinetta y se prolongaba con Cerati, y la que se abría con García y se expandía con Páez o Andrés Calamaro.

En efecto, la literalidad del cancionero chabón, la promesa de transparencia con la que experimentan el mundo que los rodea, así como la denuncia obvia y el compromiso fácil, que es su obligado corolario, van a contrapelo de estas dos tradiciones que la desandan hasta la desdramatización.

Estoy pensando en aquello que decía el Indio Solari, en una entrevista a Gloria Guerrero acerca de que “la retórica de la seducción tiene que ver con la ambigüedad, no tiene que ver con que vos le bajés línea a la gente. El planteo es el asunto, no la resolución. Los artistas o la gente que se dedica a estas cosas como hacer canciones no están para develar el misterio sino para generarlo. Si yo te pongo un revolver acá arriba, ¿vos estás a favor o en contra? Un cuchillo no es verdadero o falso, el asunto es si uno lo agarra del mango o lo agarra de la hoja. Aquel que genera algo para que haya resonancia está diciendo: esto es la calle, esto nos pasa, no estoy diciendo si esto está bien o está mal. ¿Vos creés que somos ángeles o demonios todo el tiempo?”[2]

Con la estética chabón, el rock se ha televisado, es decir, se vuelve previsible y oportunista, pierde ese costado misterioso que le reclamaba el Indio. No hay que congraciarse con el público de esa manera, un artista no es un político. La literalidad que la hinchada pide encuentra en estas bandas a su líder favorito. Estos proveen las frases que todos queremos oír, que nos digan lo bueno o lo piola que somos nosotros y lo malo que son los otros. Para colmo lo dicen con estribillos, cuestión de escucharlo veinte veces en cada canción.

El escritor Ernst Hemingway, solía utilizar la metáfora del iceberg para explicar su estrategia narrativa: “Trato de escribir –decía- de acuerdo con el principio del iceberg. Sólo una décima parte es lo que vemos del iceberg, el resto está bajo el agua. La historia que no está en el cuento, la que está bajo el agua, se construye con lo no dicho, con lo sobreentendido y la alusión.” En pocas palabras, remata Hemingway, “lo importante nunca se cuenta.”

Me parece que estas palabras explican la fascinación que generó y sigue generando el Indio Solari o Charly García. Canciones que siempre las estamos averiguando, haciéndolas hablar en veinte coyunturas distintas. Pero me parece que estas palabras explican también la imposibilidad de trascender que tienen las bandas del rock chabón más allá de los veinte minutos de fama que les toca con cada nuevo hit que componen. Siempre habrá una banda para relevar a la otra, un tema para desplazar a otro de la tabla del ranking.

El misterio y el argot de los Redondos se reemplazó por la obviedad y el lenguaje televisivo. No hay margen para la duda en el rock chabón. De Panigasi o Marcelo Araujo a Bersuit hay un paso nomás. El rock ha asumido lo peor de la cultura televisiva, no solo esa propensión al sentido común, a la exaltación de los lugares comunes, la denuncia moral, sino también el titeo, el chiste fácil tipo Pergolini o Tinelli.

Por el contrario, el pop elegante vuelve sobre el legado de los Redondos. El mejor ejemplo es la banda Babasónicos, una banda enigmática, que se mete con todos estos temas. Vaya por caso “Miami”, donde apunta a la Argentina menemista, el modelo consumista como proyecto de vida exitoso; “Jessico” donde se meten con la espectacularización de la cultura en general y del rock en particular, el problema de la fama; e “Infame”, que vuelve sobre la fama a partir de su reverso: el destino de la insolencia banal. Y todo eso lo hace apelando también a la ironía, solo que es una ironía sutil, y sin resignar la sensualidad.

En definitiva, si la erótica del pop elegante relaja los cuerpos para poner al placer en el centro de la escena, y cuando lo hace los vuelve enigmáticos; la dureza y la piolada del rock chabón insiste en contracturar los cuerpos, poniéndolos tensos otra vez, dando manija a lo que no podrán contener. Una dureza, por otro lado, que se vuelve catártica, en la medida que funciona como válvula de escape de la bronca contenida, una dureza (¡la argentinidad al palo!) que resuelve muy fácilmente todos los problemas con dos o tres consignas sacadas del periodismo que consumimos diariamente. Una bronca literalizada, simplificada, arengada, que cree que será purgada con cada estribillo fácil, con cada ovación total.
* Columna en “Esto no es Hollywood” el 27/10/2005.
[1] Fito Páez, “Hijo único” entrevista de Nicolás Mígueles y Javier Diz, Revista Inrockuptibles, Nº88, Bs. As., febrero de 2005, p.58/65.
[2] Gloria Guerrero; Indio Solari. El hombre ilustrado, Sudamericana, Bs. As., 2005, p.138. Una vez le preguntaron al Indio Solari cuáles eran las coordenadas del rock y tiró seis puntas, que pueden funcionar como un auténtico manifiesto: “En primer lugar”, dijo, “el principio ordenador del placer, desconfiamos de lo que nos hace daño y creemos en lo que nos gratifica. En segundo lugar: la necesidad de la diversidad, solo lo que no tiene identidad sobrevive. Aquellos que poseen identidad –idénticos, luego iguales- son predecibles, ergo manejables. Coherente con éste, un tercer punto: no es dogmática, muda constantemente. Tiene como premisa evitar las ideologías para superarlas si el modelo adoptado no funciona. En cuarto lugar: es sinónimo de búsqueda y cambio incesante, por eso rescata a los pensadores oscuros o malditos, todos aquellos que escapan a las clasificaciones de las culturas oficiales. En quinto lugar: es universal. Descree en las patrias, ya que no son los estadistas los que manejan el mundo sino las grandes corporaciones, o sea la mafia. En sexto lugar: no es definible: ¿Está claro?” (op. cit. en p. 111/2).
PD: Como no aprendí a linkear, el blog de ER es www.rodriguezesteban.blogspot.com

martes, septiembre 05, 2006

CUÍDESE DE MÍ OLIVERIO, CUÍDESE DE MI...



Exvoto

Las chicas de Flores, tienen los ojos dulces, como las almendras azucaradas
de la Confitería del Molino, y usan moños de seda que le liban las nalgas en
un aleteo de mariposa.
Las chicas de Flores, se pasean tomadas de los brazos, para transmitirse sus
estremecimientos, y si alguien las mira en las pupilas, aprietan las piernas, de
miedo de que el sexo se les caiga den la vereda.
Al atardecer, todas ellas cuelgan sus pechos sin madurar del ramaje de hierro
de los balcones, para que sus vestidos se empurpuren al sentirlas desnudas,
y de noche, a remolque de sus mamás –empavesadas como fragatas- van a
pasearse por la plaza, para que los hombres les eyaculen palabras al oído, y
sus pezones fosforescentes se enciendan y se apaguen como luciérnagas.

Las chicas de Flores, viven en la angustia de que las nalgas se les pudran,
como manzanas que se ahn dejado pasar, y el deseo de los hombres las
sofoca tanto, que a veces quisieran desembarazarse de él como de un corsé,
ya que no tiene el coraje de cortarse el cuerpo a pedacitos y arrojárselo, a
todos los que les pasan la vereda.
OLIVERIO GIRONDO

VAMOS POR MÁS!!!


El gobierno Nacional, Popular y Revolucionario del Movimiento/Partido Peronista encabezado por el Benemérito Presidente Néstor Carlos Kirchner, saluda la inminente incorporación del Partido Comunista al Proyecto Latinoamericanista, Igualitario, Popular, Antiliberal, Progresista y Procubano.
Recordemos que una escisión del mismo (http://pcce.com.ar), ya conforma este espacio plural.
Avisamos que el sitio web cuenta con algunos problemas técnicos. Igualmente recomendamos su visita
Hasta la victoria siempre!!!
Cinco por uno, no va a quedar ninguno!!!
Y cuando uno de los nuestros caiga, caerán cinco de los de ellos!!!
Perón, Evita, la Patria Socialista!!!
Tiemblen fachos que se viene el zurdaje!!!